Entrenamiento de fuerza después de los 40: guía sencilla para empezar en casa
A partir de los 40 el cuerpo cambia: perdemos masa muscular de forma natural, los huesos se vuelven más frágiles y el metabolismo se hace un poco más lento. Muchas personas se enfocan solo en caminar o hacer algo de cardio, y está bien, pero la pieza que suele faltar es el entrenamiento de fuerza.
La fuerza no es solo para verse mejor. Es clave para:
- Levantarte de la cama y de la silla con facilidad.
- Subir escaleras sin quedarte sin aire.
- Proteger articulaciones y columna.
- Mantener un peso más estable.
La buena noticia: no hace falta ir a un gimnasio caro ni hacer ejercicios extremos. Podés comenzar en tu casa, con una silla, tu propio peso corporal y algunos elementos simples.
En esta guía vas a encontrar una explicación sencilla y una rutina básica para empezar aunque lleves años sin hacer ejercicio.
Antes de empezar: algunas precauciones importantes
Si tenés una enfermedad cardíaca, problemas serios de rodillas, cadera o columna, o si estás bajo tratamiento médico, es importante consultar con tu médico antes de iniciar cualquier programa de ejercicios.
Si no es tu caso, igual escuchá siempre a tu cuerpo: el objetivo es trabajar con esfuerzo, pero sin dolor fuerte ni mareos.
Por qué la fuerza es tan importante después de los 40
- Protege tus músculos y huesos: La fuerza ayuda a frenar la pérdida de músculo y favorece la salud ósea.
- Mejora el metabolismo: A mayor masa muscular, el cuerpo utiliza mejor la energía y los nutrientes.
- Ayuda a prevenir lesiones: Músculos fuertes estabilizan articulaciones.
- Impacta en el ánimo: El ejercicio de fuerza libera sustancias que mejoran el humor y la sensación de bienestar.
No se trata de “ponerse enorme” ni de levantar pesas gigantes, sino de mantener el cuerpo fuerte y útil para la vida diaria.
Principios básicos para entrenar seguro
- Empezá de a poco: 2 días por semana es suficiente para arrancar.
- Calentá 5 minutos: caminar en el lugar, rotar brazos y hombros, mover suavemente el cuello.
- Buscá esfuerzo moderado: las últimas repeticiones deben costar, pero sin perder la técnica.
- Dejá un día de descanso entre sesiones: por ejemplo, lunes y jueves, o martes y viernes.
Si un ejercicio te genera dolor agudo (no solo esfuerzo), reducí el rango de movimiento o buscá una variante más sencilla.
Rutina sencilla de fuerza para hacer en casa
Esta rutina está pensada para cuerpo completo. La podés hacer en 20–30 minutos.
Al principio, hacé solo 1 vuelta de todos los ejercicios. Con el tiempo podés llegar a 2 o 3 vueltas.
Ejercicio 1: Sentadilla a la silla
Trabaja piernas y glúteos.
Cómo hacerlo:
- Colocá una silla detrás tuyo.
- Separá los pies al ancho de los hombros.
- Bajá la cadera como si fueras a sentarte, hasta tocar suavemente la silla, y volvé a subir.
- Mantené el pecho abierto y evitá que las rodillas se junten hacia adentro.
Hacé 2–3 series de 10–12 repeticiones.
Ejercicio 2: Flexiones en la pared

Trabaja pecho, hombros y brazos, con poco impacto.
Paso a paso:
- Parate a un paso de distancia de la pared.
- Apoyá las manos en la pared, al ancho de los hombros.
- Flexioná los codos llevando el pecho hacia la pared.
- Empujá para volver a la posición inicial.
Si es muy fácil, alejate un poco más de la pared.
Hacé 2–3 series de 10–12 repeticiones.
Ejercicio 3: Puente de glúteos en el piso

Fortalece glúteos y parte baja de la espalda.
Cómo hacerlo:
- Acostate boca arriba, con rodillas flexionadas y pies apoyados.
- Activá el abdomen como si quisieras acercar el ombligo a la columna.
- Levantá la cadera hasta formar una línea desde las rodillas hasta los hombros.
- Mantené 1–2 segundos arriba y bajá de forma controlada.
Hacé 2–3 series de 12–15 repeticiones.
Ejercicio 4: Remo con banda elástica o botella
Trabaja la espalda y los músculos que ayudan a mantener buena postura.
Opción con banda elástica:
- Sentate o parate, pisando la banda con los pies.
- Tomá los extremos con las manos.
- Con el torso ligeramente inclinado hacia adelante, llevá las manos hacia la cadera, juntando las escápulas (omóplatos).
- Volvé a estirar los brazos.
Opción con botellas de agua:
- Tomá una botella en cada mano y repetí el mismo movimiento.
Hacé 2–3 series de 10–12 repeticiones.
Ejercicio 5: Plancha

Fortalece el abdomen y la zona media del cuerpo.
Instrucciones:
- Apoyá los antebrazos en el piso.
- Alineá hombros, cadera y rodillas, evitando que la zona lumbar se hunda.
- Activá el abdomen (como si quisieras abrochar un pantalón ajustado).
- Mantené la posición entre 15 y 20 segundos.
Hacé 2–3 repeticiones.
Cómo progresar semana a semana
Una posible progresión:
- Semana 1–2: 1 vuelta de la rutina, con las series recomendadas.
- Semana 3–4: 2 vueltas de la rutina.
- Semana 5 en adelante: 3 vueltas y agregás algo de peso (botellas más grandes, mochila con libros, etc.).
Si un ejercicio se vuelve muy fácil, podés:
- Agregar 2–3 repeticiones por serie.
- Hacer el movimiento un poco más lento.
- Reducir los descansos entre series.
Errores frecuentes que conviene evitar
- Empezar muy fuerte el primer día y quedar adolorido una semana.
- Hacer solo cardio (caminar, correr, bici) y no trabajar la fuerza.
- No respetar la técnica por querer hacer más repeticiones.
- Compararte con otras personas: tu punto de partida es único.
Cuándo consultar con un profesional
Si notás dolor intenso (sobre todo en articulaciones), mareos, falta de aire que no mejora con el descanso o cualquier síntoma que te preocupe, es importante consultar con un médico o profesional del movimiento (kinesiólogo, profesor de educación física).
El entrenamiento de fuerza después de los 40 no tiene que ser perfecto. Solo tiene que ser constante y progresivo. Cada sesión cuenta como una inversión en tu salud de los próximos años.
