Magnesio a los 40: El mineral “milagroso” que probablemente te falta
¿Por qué te sientes tan cansado y rígido?
Si tienes más de 40 años, es probable que hayas notado tres cosas: te cuesta más recuperarte del ejercicio, a veces sientes “hormigueos” o calambres nocturnos, y tu sueño ya no es tan profundo como antes.
No es “vejez”. Es química básica.
Estudios recientes sugieren que hasta el 70% de la población adulta no consume suficiente magnesio. Y a nuestra edad, el suplemento magnesio es el “aceite” que evita que el motor (tu cuerpo) se gripe.
Este mineral participa en más de 300 reacciones bioquímicas, incluyendo:
- Relajar los músculos después del estrés.
- Producir energía celular (ATP).
- Regular el sistema nervioso para poder dormir.
El problema es que vas a la farmacia y encuentras 10 tipos distintos. ¿Cuál compras? Aquí tienes la traducción simple.

La Guía Rápida: Dime qué te duele y te diré cuál tomar
No tires tu dinero en el magnesio equivocado (como el Óxido de Magnesio, que se absorbe muy poco). Busca estas variantes según tu necesidad:
1. Para el Estrés y el Insomnio: Glicinato de Magnesio Es la forma más absorbible y suave. El glicinato ayuda a bajar el cortisol y relajar la mente.
- Tómalo: 1 hora antes de dormir.
- Efecto: Sueño profundo y descanso mental.

2. Para el Estreñimiento y la Energía: Citrato de Magnesio Ayuda a llevar agua a los intestinos, facilitando el tránsito, y participa activamente en la creación de energía.
- Tómalo: Por la mañana o media tarde.
- Efecto: Digestión regular y menos fatiga.
3. Para el Dolor Muscular y Articulaciones: Malato de Magnesio Ideal si haces deporte o sientes fibromialgia/fatiga crónica. Se absorbe muy bien en los músculos.
- Tómalo: Después de entrenar o por la mañana.
- Efecto: Alivio de la rigidez.
¿Cuánto debería tomar?
La dosis estándar segura ronda los 300-400 mg diarios. Sin embargo, siempre consulta con tu médico si tienes condiciones renales o tomas medicación específica.
Conclusión
Empezar a suplementar con magnesio puede ser el cambio más rápido y económico para mejorar tu calidad de vida a partir de los 40. No te resignes a vivir con dolor o cansancio.
